Rutina de higiene para tu bebé recién nacido

Mamá, lo primero darte la enhorabuena por tu pequeño, seguro que la experiencia del nacimiento de tu primer hijo ha sido extraordinaria. Y si ya eres reincidente, con mayor motivo, la felicidad tiende a multiplicarse ¿verdad?. Somos muchas las mujeres que destacamos de la maternidad la infinita alegría que supone la llegada a casa de un nuevo miembro de la familia.
Todo tiene que estar a punto, nada puede faltar para recibir al que será el rey o la reina de la casa. Y es que al llegar a casa todo son dudas, ¿tendremos todo lo necesario?, ¿se nos habrá olvidado algo?. Su cunita, el capazo, su ropita tan delicada, sus cositas de aseo… todo forma parte de una larga lista que venimos preparando desde hace meses.
La higiene y el cuidado diario del recién nacido pasa por el respeto de la piel más frágil. Después de 9 meses su mayor órgano de defensa se enfrenta al medio exterior, a temperaturas, a condiciones de humedad y al contacto con tejidos nunca antes conocidos.
Sin embargo, la naturaleza es sabia y es precisamente esa piel tan delicada la que trata de hacerse fuerte para protegerse de las nuevas condiciones. Contra todo pronóstico, su cuidado es muy sencillo y simplemente necesita de una rutina muy básica de higiene e hidratación.
A penas 3 productos son los básicos para recibir a nuestro pequeñín el primer día:
Gel-champú. Durante los primeros meses la piel del cuerpo y del cuero cabelludo del bebé reunen características muy similares. Solemos utilizar fórmulas únicas de gel-champú, formuladas con tensioactivos muy suaves que no irritan los ojos y limpian delicadamente sin alterar la barrera cutánea del bebé.
Loción hidratante. Una pequeña cantidad de una buena loción hidratante después del baño nos ayudará a proteger su piel frente a irritaciones y reforzará la función de la barrera cutánea aportándola flexibilidad y suavidad. Además, es nuestra mejor aliada para compartir un momento de relajación y complicidad con el bebé mientras le damos un ligero masaje.
Bálsamo o pomada reparadora. Este tipo de cosmético será más útil en un futuro, pero no está demás tenerlo preparado por si surge algún contratiempo ante irritaciones o escoceduras en zonas como el culete por el simple contacto con orina, heces o el propio pañal.

 

 

Por último deciros, que aunque no sea imprescindible, siempre nos gusta elegir un agua de colonia especial para nuestro bebé. La fragancia que se funde con su olor natural y recuerda los momentos más tiernos, siempre debe cumplir los requisitos de seguridad imprescindibles para entrar en contacto con la piel del bebé. Productos sin alcohol, que debemos aplicar ligeramente sobre su ropita, nunca sobre su piel directamente para evitar posibles reacciones o pequeñas irritaciones.
Y hasta aquí el post de hoy, recordad que podéis realizarme vuestras consultas a blog@farmacosmetica.net y estaré encantada de resolveros todas vuestras dudas.
¡Felices Fiestas!

 

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